domingo, 21 de diciembre de 2014

El "Crash" en los precios del petróleo en 2014


En esta entrada, traigo traducido un artículo publicado en la página del "Post Carbon Institute" sobre el tema de la bajada en los precios del petróleo, escrito por Richard Heinberg, 19 Diciembre de 2014;

El "Crash" en los precios del petróleo en 2014






Los precios del petróleo han caído a la mitad desde el pasado Junio. Este es un acontecimiento significativo para la industria petrolera y para la economía global, ya que nadie sabe exactamente como la industria o la economía responderá a largo plazo. Ya que estamos acabando el año, tal vez sea un buen momento de hacer una pausa y preguntarse: (1) ¿Por qué está sucediendo esto? (2) ¿Quién gana y quien pierde a corto plazo? (3) ¿Cuál será el impacto en la producción petrolera de 2015?

1) ¿ Por qué esta sucediendo esto?

Euan Mearns hace un gran trabajo explicando el “crash” en los precios del petróleo en este enlace. Brevemente, la demanda de petróleo se está suavizando (notablemente en China, Japón y Europa) debido a que el crecimiento económico está vacilante. Mientras tanto, los EE.UU. están importando menos petróleo a causa del incremento del suministro doméstico – casi totalmente debido al ritmo frenético de perforación es sus campos de petróleo compacto en Dakota del Norte y Texas, utilizando fractura hidráulica y técnicas de perforación horizontal - mientras que la demanda se ha estabilizado.

Normalmente cuando hay un desajuste entre la oferta y la demanda en el mercado global del crudo, Arabia Saudí – principal exportador mundial – puede incrementar o aminorar su producción para estabilizar los precios. Pero esta vez los Saudíes han rechazado recortar su producción, y en lugar de esto, han recortado los precios a sus clientes en Asia, por que evidentemente la familia real de Arabia quieren los precios bajos. Existen rumores sobre la intención de castigar a Rusia e Irán por parte de los saudíes, debido a su participación en Siria e Iraq. Precios bajos tienen el beneficio añadido (para Riad) de sacudir a al menos algunos productores de petróleo compacto de elevado precio, petróleo de aguas profundas y arenas bituminosas en el mercado norteamericano, mejorando así la cuota de mercado de Arabia Saudí.

Los medios han dibujado la situación como un caso de exceso de producción, pero es importante recordar el marco global: la producción mundial de petróleo convencional (excluyendo líquidos procedentes del gas natural, arenas bituminosas, petróleo de aguas profundas y petróleo compacto) dejó de crecer en 2005, y lo cierto es que ha decrecido un poco desde entonces. Prácticamente todo el crecimiento en la oferta ha venido de recursos más costosos (y ambientalmente catastróficos) como son los casos del petróleo compacto (o shale) y las arenas bituminosas. Como consecuencia de esto, los precios del petróleo han sido muy elevados durante este periodo (con la excepción de los meses de crisis más profundos y oscuros de la gran recesión). Incluso a el nivel de precios actual deprimido entre los 55$ a 60$, los precios del petróleo siguen  por encima de los precios del escenario de altos precios dibujado por la Agencia Internacional de la Energía para el periodo actual hace una década.

Parte de la razón tiene que ver con el hecho de que los costes de exploración y producción en la industria han subido de forma dramática ( a comienzos de este año Steve Kopits de la firma analítica del mercado energético Douglas-Westwood estimó que los costes están subiendo cerca del 11% anual).

A corto, durante la década pasada la industria petrolera entró en un nuevo régimen de precios de producción más pronunciados, crecimiento más lento de la oferta, declinación de la calidad de los recursos y precios más elevados. Todo este importante contexto no lo encontramos ni por asomo en las noticias en los medios sobre la caída en los precios, y sin el, los eventos recientes son incomprensibles. Si el mercado del petróleo actual puede caracterizarse en un estado de superabundancia, solo significa algo momentáneo, y con un precio como el actual, hay más vendedores que compradores; por tanto, no debe de tomarse como un hecho o un indicador a largo plazo de la abundancia de recursos.

2) ¿Quién gana y quien pierde a corto plazo?

Gail Tverberg hace un gran trabajo aclarando las consecuencias probables de la caída de los precios del petróleo en este enlace. Para los EEUU, habrá  algunos beneficios tangibles de la caída de los precios de la gasolina: los conductores ahora tienen más dinero en sus bolsillos para gastarse en regalos navideños. Sin embargo, la caída también esconde peligros, y cuanto más tiempo permanezcan bajos, más elevado es el riesgo. En los últimos 5 años, el petróleo compacto y el gas de esquisto han sido un motor significativo en el crecimiento de la economía de los EE.UU., añadiendo entre 300 y 400 billones (billón anglosajón) de $ anualmente al PIB. Estados con actividad relacionada con el “shale” han incrementado significativamente su número de empleados, mientras que el resto de la nación ha limitado a mantenerse renqueante.

La explosión del negocio del Shale se debe a una combinación de precios elevados del petróleo, y financiación facilitada: con la Reserva Federal manteniendo las tasas de interés cercanas a cero, decenas de pequeñas empresas de petróleo y gas tuvieron acceso a la compra de contratos de arrendamiento de perforación, el alquiler de equipos de perforación  y de llevar a cabo el carísimo proceso del fracking. Este fue un negocio discreto incluso en los “buenos tiempos”, con numerosas compañías subsistiendo a base de revender los contratos de arrendamiento y con “creatividad financiera”, mientras fallaban en demostrar un beneficio claro procedente de la venta de producto. Ahora, si los precios permanecen bajos, la mayoría de estas compañías reducirán sus actividades de perforación, y algunas desaparecerán en bloque.

El declive en los precios está afectando más rápidamente a Rusia, y probablemente más duramente que a cualquier otra nación. Este país es (en la mayoría de meses) el mayor productor, y el petróleo y el gas proporcionan su principal fuente de ingresos. Como resultado de la caída de precios y las sanciones económicas impuestas por los EE.UU, el rublo ha colapsado. En el corto plazo, las compañías petroleras y gasísticas han amortiguado el impacto: estas ganan dólares de alto valor a partir de las ventas de sus productos, mientras que pagan sus gastos en rublos que han perdido aproximadamente la mitad de su valor (comparado con el dólar) en los últimos cinco meses. Pero para el ruso medio y para su gobierno, estos son tiempos complicados.

Hay cuanto menos una posibilidad de que el “crash” de petróleo tenga un significado geopolítico importante. Los EE.UU y Rusia están enzarzados en lo que solo podemos denominar “guerra de baja intensidad” en Ucrania: Moscú interpreta lo que está sucediendo como un esfuerzo para arrebatar de su órbita ese país, y de rodear a Rusia de bases de la OTAN; en Washington, mientras tanto,  les gustaría torpedear las relaciones entre Europa y Rusia, desactivando la posibilidad futura de integración con Eurasia (la cual, si llegara a suceder, menoscabaría el estatus hegemónico de los EEUU; discusión aquí); Washington también ve como una violación de los acuerdos internacionales la anexión de Crimea. Algunos argumentan que el declive en los precios del crudo resulta de una acción conjunta entre los EEUU y Arabia Saudí, para inundar el mercado de petróleo para golpear a la economía rusa, y de esta forma neutralizar la resistencia de Moscú a ser rodeada por la OTAN (aun a costa de pérdidas a corto plazo de la industria del petróleo compacto en los EEUU).  Rusia ha cimentado recientemente lazos energéticos y económicos más cercanos con China, quizás en parte como respuesta; a la vista de los acontecimientos posteriores, la decisión de los Saudíes de vender petróleo a China con descuento puede explicarse como otro intento por parte de Washington (esta vez usando a la OPEC) para evitar la integración económica Euroasiática.

Otras naciones exportadoras de petróleo con un precio de equilibrio elevado – destacar Venezuela e Irán, también en la lista de enemigos de Washington-  están seguramente  experimentando el “crash” de los precios como una catástrofe económica. Pero el dolor esta ampliamente extendido: Nigeria a tenido que  reconstruir sus presupuestos para el próximo año, y la producción del Mar del Norte esta acercándose a un punto de colapso.

Los eventos están gestándose muy rápido, y presiones económicas y geopolíticas se están cimentando. Históricamente, circunstancias como estas en ocasiones condujeron a grandes conflictos abiertos, aunque un guerra suprema entre los EEUU y Rusia permanece impensable debido a los arsenales nucleares disuasorios que ambas naciones poseen.

Si hay de hecho elementos de la intriga geopolítica conducida por los EEUU en marcha aquí (y reconocidamente esto es en gran medida especulación), están corriendo con un riesgo serio de encogimiento económico:  el hundimiento de los precios del petróleo parece ser el pinchazo de la burbuja de los bonos basura de alto rendimiento relacionados con la energía que, junto con el aumento de la producción de petróleo, ha ayudado a la “recuperación” económica estadounidense, y puede resultar no solo en despidos masivos en la industria energética, si no en un contagio del miedo al sector bancario. Así las últimas consecuencias del “crash” en el precio podrían incluir un pánico financiero global (John Michael Greer argumenta esta posibilidad persuasivamente, y, como siempre, de forma muy entretenida), pese a que es demasiado pronto para considerar esto algo más que una posibilidad.

3.  ¿Cuál será el impacto en la producción de petróleo?

Hay realmente algunas buenas noticias para la industria petrolera en todo esto: el coste de producción caerá casi con seguridad durante los próximos meses. Las compañías recortarán en gastos allá donde puedan (cuidado los niveles de mando intermedios!).  Como las plataformas de perforación estarán ociosas, los costes de alquiler caerán. Al ser el precio del petróleo un ingrediente en el precio de prácticamente todo lo demás, este petróleo más barato reducirá los costes de la logística y el transporte del petróleo mediante tren y camión cisterna. Los productores defenderán sus inversiones. Las compañías se centrarán exclusivamente en las localizaciones más productivas, baratas en términos de perforación, y esto de nuevo bajará la media de los costes en la industria. En el corto plazo, la industria se promocionará a si misma de cara a los inversores como nuevamente en forma. Pero la principal razón subyacente de que los costes de producción subieran durante la década pasada – el decline en la calidad de los recursos al agotarse y secarse los antiguos pozos de petróleo convencional – no ha desaparecido. Y estas localizaciones más productivas, más baratas en términos de perforación (también conocidos como “puntos dulces”) están limitadas en tamaño y número.

La industria está poniendo una cara chulesca,  por una buena razón. Las empresas en la senda del “shale” necesitan aparentar provechosas con objetivo de mantener el valor de sus bonos, evitando su evaporación. Las mayores compañías petroleras se mantuvieron al margen del “boom” del petróleo compacto;  sin embargo, los bajos precios les forzarán a recortar sus inversiones menos rentables. La perforación no cesará, simplemente se contraerá (el número de nuevos permisos para explotación de petróleo y gas emitidos en Noviembre calló un 40 por ciento respecto a los meses anteriores). Muchas compañías no tienen otra elección que continuar desarrollando proyectos en los que ya están comprometidos financieramente, por lo que no veremos reducciones sustanciosas en la producción en los próximos meses. La producción a partir de arenas bituminosas del Canadá continuará probablemente al ritmo actual, pero no se expandirá ya que los nuevos proyectos requerirían un precio del petróleo más elevado que el actual para producir sin pérdidas.

Como el análisis de David Hughes del Post Carbon Institute muestra, incluso sin el “crash” en el precio de producción en los pozos de Bakken e Eagle Ford se hubiese esperado que llegaran a su cenit y empezaran un descenso acusado en los próximos 2-3 años. El “crash” en el precio solo puede acelerar el inevitable punto de inflexión.

¿Cuanto y cuan rápido caerá la producción petrolera mundial?Euan Mearns ofrece 3 escenarios; en el más probable de ellos (en su opinión) la capacidad productiva se contraerá alrededor de 2 millones de barriles diarios durante los próximos dos años como resultado del colapso en el precio.


Quizá estemos presenciado una de esas pequeñas ironías de la historia: el histórico comienzo de un inevitable, total, persistente descenso en la producción mundial de combustibles líquidos puede que haya comenzado no alzando drásticamente los precios del petróleo, como vimos en los años 70's o en 2008, si no con un “crash” en los precios que algunos lumbreras vociferan como la “muerte del pico del petróleo”. Mientras tanto, los riesgos económicos y geopolíticos en desarrollo a causa del desinflado de los precios hacen que las expectativas del BAU (seguir como siempre) para el 2015 suenen más bien vacías.

jueves, 20 de noviembre de 2014

Resumen Jornadas: "Los Límites del Crecimiento Retomados" en Barcelona

El pasado día 18 de Noviembre se organizaron por el Club de Roma en Barcelona unas Jornadas tituladas "Los Límites del Crecimiento Retomados", en la que participaron varios ponentes que ofrecían enfoques diferentes, llegando muchos de ellos a conclusiones similares. Resultó muy enriquecedor, y por ello hago un resumen a partir de las notas que pude tomar a vuelapluma durante las charlas, junto con impresiones personales:

Tras una breve presentación por parte de los organizadores, se dio paso al primer ponente:

"De los Límites del Crecimiento a la necesidad de Nuevo Paradigma" por Federico Mayor Zaragoza.

La idea principal de esta primera exposición fue la importancia del factor generacional y la necesidad de potenciar la solidaridad para con los habitantes que vendrán después de nosotros, es decir, el desarrollo de una conciencia intergeneracional. Es necesario conocer en profundidad la problemática para poder actuar en consecuencia, y generar una masa crítica capaz de articular algún tipo de conciencia global, y solidaria, intelectual y moralmente hablando. Otros puntos tratados:

- Mercantilización de casi todo en el sistema actual desde los 80': Dictadura de los Mercados
- Rebelión en ciernes: El derecho a decir "NO". Nuevo paradigma basado en la libertad de expresión.
- Importancia del lobby de la guerra y el "warmongering" (jaleadores de la guerra en los medios), y el falso lema extendido "Si quieres paz, prepárate para la guerra".
- Sociedad espectadora, distraída con temas nimios: Es necesario activar la sociedad y pensar como un todo, no por intereses particulares o de minorías, sino como especie.
- Necesidad de incrementar la participación de la mujer en la vida política. Un enfoque femenino, alejado de actitudes tipo "macho alfa" como piedra angular del nuevo paradigma.

"Los Límites del Crecimiento Retomados"

En este apartado se hicieron dos charlas, por parte de ingenieros, que me sorprendieron gratamente.

a) Marcel Coderch; Autor de un artículo que tuvo gran impacto en la prensa nacional "El cisne negro nuclear" sobre el accidente en Fukushima. Su charla se tituló "Del Génesis a los Límites del Crecimiento". Comenzó con un repaso sobre el contenido e impacto de la publicación de "The Limits of Growth" (TLG) en 1972. A este documento se le atacó por la derecha, por querer poner límites a la intervención humana sobre el planeta, y por la izquierda, acusando al estudio científico de Neomalthusianismo, cuando el informe solo avisaba de los riesgos y la necesidad de cambiar el modelo económico para evitar llegar justo a donde estamos ahora. Más criticas llegaron desde el establishment económico, al atentar el estudio contra el paradigma del crecimiento perpetuo. Tras esto, habló brevemente de las respuestas al texto original de TLG, y sobre las actualizaciones del mismo, que nos indicaban que seguíamos los pasos del escenario "Business as Usual" (BAU), en el que nada habíamos hecho por corregir o enmendar la situación, haciendo especial referencia a la versión de Ugo Bardi.

Escenario BAU revisado


También trató sobre las barreras del pensamiento económico convencional, donde se rechazan los modelos dinámicos, y se da por supuesto el crecimiento exponencial, absurdo desde un punto ingenieril, al no alcanzarse el equilibrio, lo que le hace insostenible en el mundo físico -real-. Este ponente hizo a mi juicio una crítica ácida e inteligente, empleando el sarcasmo para con "los economistas" y su incapacidad de entender la función exponencial y las leyes de la termodinámica, ya que algunos defienden la posibilidad de crecimiento sin más energía. Para finalizar, una cita del Génesis donde se habla de la excepcionalidad del ser humano, y se nos invita a "crecer y multiplicarnos", lo cual va contra los límites del crecimiento, y contra la razón humana, que nos hace entender que no es posible crecer hasta el infinito en un mundo finito.

b) Carlos Alvarez Pereira; Comenzó hablando del modelo de consumismo exacerbado, de la dificultad de divulgar sobre el tema de la charla, debido a la capacidad humana de negar la realidad. Como el ponente anterior, sugirió que el escenario BAU de TLG se esta cumpliendo, o al menos vamos en esa línea. Afirma tener una visión optimista, pese a que a su juicio estemos ya en fase de colapso. Una crisis de 6-7 años no es una crisis habitual, es algo más. Una de sus preocupaciones son las tensiones geopolíticas y las consiguientes guerras por los recursos. "Atascados a plena velocidad"; con este oxímoron definió la encrucijada en la que estamos actualmente, en la que será necesario tanto aprender como desaprender muchas cosas. Definió una serie de bifurcaciones en las que será necesario un nuevo enfoque:


Pensamiento => Ruido, Espectáculo

Metabolismo => Depredación, BAU

Propósitos => Fantasias financieras

Voluntad => Desagregación

Cultura => Egoismo consumista

Visión => Desarrollismo


- Distorsión entre la realidad física y el mundo económico financiero.
- Capacidad de negación del cambio climático. Sabemos, pero nos negamos a actuar.
- Necesidad de salir de la cultura de consumo.
- Triunfo de los discursos evasivos y desarrollistas

El camino que tomemos en esta bifurcación o encrucijada, dará lugar a un futuro u otro. Las referencias históricas no son optimistas, y nos estamos jugando mucho, es la tercera vez en la historia de la humanidad que se presenta una situación así. Los hitos anteriores fueron la Revolución Neolítica y la Revolución Industrial, la tercera la estamos viviendo actualmente.

¿Cómo o hacia donde debemos cambiar?

Esperanza de la humanidad en las mujeres y en valores femeninos, cambiar de una vez el sistema educativo. Ajustar los propósitos y objetivos a los límites fisicos. Salir de la zona de confort, y empezar a cambiar hábitos. Entender que el egoísmo no es el motor del progreso humano, que el motor es la generosidad. Pensar en "terranidad" en vez de humanidad, ya que el ser humano es una especie más en La Tierra. Es necesaria una visión holística. No plantear el discurso desde ricos o de pobres, actuar en conjunto. En el caso de occidente, bajarnos del pedestal, ya que somos una minoría que sobreconsume, espejo de los que aspiran a consumir como nosotros.


PRESENTACIÓN DE "EXTRACTED- How the Quest for Mineral Wealth Is Plundering the Planet" por Ugo Bardi

El agotamiento de los recursos minerales. Hemos agotado los minerales más accesibles y baratos de explotar. Esta situación no se reconoce por parte de los medios de comunicación y el establisment, que solo hablan del crecimiento económico. El agotamiento no es un problema contra el que luchar, sino una circunstancia a la que adaptarse. El agotamiento es un decline lento. Como metáfora para explicar esto, puso la imagen de la película "Desayuno con diamantes" con la protagonista mirando las joyas que estaban tras el cristal, pero no podía permitirse. Esto es extrapolable también a las reservas de petróleo, en agotamiento, siguen estando ahí, pero no podemos conseguirlas por el alto coste energético y económico de su extracción y procesado.


Alguien tiene que pagar los costes de la explotación de ese petróleo, y si no se paga, se quedará sin extraer. En este sentido, veremos más pronto que tarde las consecuencias de la bajada de precios de los últimos meses.

Tras esto, habló del "downcycling", el proceso de convertir deshechos o productos en desuso en nuevos materiales y productos de menor calidad. Esta estrategía no puede ganar la "carrera" al agotamiento y a los rendimientos decrecientes, por lo que no es una solución, pero si puede ser un paliativo.

Hizo algunos comentarios para desmitificar el "progreso tecnológico" como solución al problema energético. Imaginad que un invento reduce el 0'5% del gasto de energía de un determinado proceso, pero el precio de un determinado recurso necesario para el proceso se multiplica por 5. ¿De qué sirve entonces esa optimización? Se intercambia eficiencia tecnológica por ineficiencia en el uso de recursos, que no se pueden recuperar, al ser fósiles, y por tanto no renovables ¿A donde queremos llegar apostando por esta estrategia?

La solución no pasa por el "progreso tecnológico", sino por la asunción de los límites físicos y buscar una solución intermedia, como el caso del efecto "Goldilocks". Este se basa en una fábula para niños en la que se busca el término medio, y esto se puede aplicar a la tecnología, para aplicar "la justa", ni más ni menos.

Efecto Goldilocks. Muy caliente, muy frio, temperatura idónea.


Para concluir, insistió en la idea de no luchar contra los límites del crecimiento, sino elegir estrategías que se adapten a las circunstancias. Si no asumimos los límites, exprimiremos los recursos hasta que algún evento haga al sistema desmoronarse de forma drástica y violenta. Por lo tanto, podemos decir, que Bardi apuesta por la adaptación tras la consciencia y aceptación de los límites fisicos de La Tierra.

PRESENTACIÓN DE "THANATIA: The Destiny of the Earth's Mineral Resources" por Antonio Valero

Para comenzar, dedicó unas diapositivas a explicar algunos conceptos básicos de la termodinámica. Recalcó que son procesos irreversibles y unidireccionales. Los recursos de la naturaleza, a medida que se explotan, se disipan en forma de calor en el planeta, y la masa inactiva se va acumulando, en forma de residuos imposibles de degradar.

En su libro, "Thanatia"del griego antiguo "Θάνατος", Thánatos, personificación de la muerte sin violencia, es el nombre dado a una supuesta tierra esquilmada y sin vida, asolada por el cambio climático. Con los recursos consumidos y dispersados, que significaría el fin del Antropoceno.



Como ya había comentado Bardi, conforme fuimos extrayendo el mineral más fácil, lo que nos queda es más complicado y costoso, tanto energética como economicamente, por lo que eventualmente se abandonaría la explotación de recursos al no ser capaces de producir sin pérdidas la energía necesaria para explotar los recursos costosos remanentes. Hemos sido, como civilización, extraordinariamente poco eficientes en el uso de la tecnología. A continuación enumeró una serie de hechos constatados:

- La explotación de recursos minerales y combustibles fósiles a lo largo del tiempo cumplen, en ambos casos una función exponencial.

- Los "nuevos materiales" son la base de la tecnología verde. La disponiblilidad y el coste de la explotación y obtención de estos materiales es muy elevado, por lo que el adjetivo "verde" es por lo menos cuestionable.

- Nuevas tecnologías como los Smartphones o los vehículos eléctricos son un sumidero de grandes cantidades de metales (Tierras raras y Cobre respectivamente), por lo que no solo no son solución, sino que empeoran en impacto ambiental y aceleran la situación de agotamiento. Como curiosidad, se puede decir que se usan casi todos los elementos de la tabla periódica para hacer un ordenador:


Fuente: Gaia vs Thanatia de Alicia Valero

- El porcentaje de reciclado de elementos en el caso de metales especiales es de menos del 1%, lo que nos indica que actualmente es imposible reciclar la gran cantidad de basura tecnológica generada.

- El 100% del reciclado NO sería suficiente: En el caso del Aluminio, si reciclaramos el 99'99% no podríamos cubrir la demanda, y por ello tendríamos que seguir extrayendo. El impacto de la minería sobre el medio ambiente por tanto seguirá aumentado mientras no abandonemos el modelo consumista-mercantilista. Nadie quiere minas en su "patio trasero" (efecto NIMBY), pero no renunciamos a adquirir de forma periódica los productos que necesitan de las minas para poder ser producidos. Los efectos de esta actividad constante cada día son más evidentes en nuestro aire, agua, tierras, en la biodiversidad y en el cambio climático, pero seguimos negando lo evidente.

-Efecto "Maldición de los recursos": También conocida como la paradoja de la abundancia, se refiere a la paradoja de que países y regiones con una abundancia de recursos naturales, especialmente de fuentes puntuales de recursos no renovables, como minerales y combustibles, tienden a tener un menor crecimiento económico y resultados de desarrollo peores que los países con menos recursos naturales. Fuente de guerras, corrupción, miseria y desigualdad.

Resumen y conclusiones: Cada día consumimos mayor cantidad de metales, a este ritmo de crecimiento, para 2050 consumiríamos 5 veces la cantidad actual, cumpliendo la función exponencial. Por ello seguimos en el escenario BAU descrito en TLG en 1972. Hemos duplicado nuestro consumo desde entonces, y hemos usado los mejores recursos primero, ahora nos quedan recursos de peor calidad (más caros de extraer, con menos concentración y mayor impacto ambiental).

¿Podemos permitirnos entonces continuar extrayendo?

Para ello es fundamental disponer de energía. Un 81% de la energía empleada en minería proviene de combustibles fósiles. Desde 1970, las emisiones de CO2 han subido un 1'72% anual. Si sube el precio del petróleo se disparará el precio de la extracción de metales, y nos hará falta más energía por Kg de metal.

Necesitamos EFICIENCIA y SUFICIENCIA, y se nos acaba el tiempo!


Debate: ¿EL COLAPSO ESTÁ CERCANO? ¿QUÉ SE PUEDE HACER?

Resumen de lo expuesto por cada ponente:

1) Mariano Marzo: Este otrora divulgador sobre el Peak Oil, ahora convertido en comercial de la industria del fracking y el shale en suelo Europeo, trajo su punto de vista, muy interesante y chocante dadas las contradicciones con los artículos e intervenciones que hace en los medios los últimos tiempos:

- Sobreconsumo en occidente: Un 30% de la población mundial consume el 80% de la energía primaria.
- Nos encontramos en un baño demoníaco de burbujas.
- El consumo energético se está desplazando hacia Asia. China espera seguir la senda del crecimiento que occidente ha llevado e intenta mantener. Esto esconde grandes riesgos, ya que no pueden negar ese "crecimiento y mejora" a su población fácilmente.
- Seguimos basando nuestro consumo energético en combustibles fósiles. Aumentan los costes, aumenta el impacto ambiental. Estamos dando pasos "hacia abajo" en la escala de calidad energética.
- Necesidad de tener en cuenta los límites ambientales, económicos y termodinámicos. Remarcó la importancia de conocer los límites, no del agotamiento. Dijo que los recursos "no se acabarán nunca" conforme vayamos bajando escalones.
- Importancia de los factores geopolíticos, y su influencia en las reservas.
- Ve el cambio climático como "driver" (conductor) del cambio en los hábitos de consumo. Los factores para el aumento en la concentración de CO2 atmosférica son el crecimiento de la población y el enriquecimiento de la misma, que le lleva a seguir los hábitos de consumo occidentales. La eficiencia en el consumo o en la fijación del CO2 no compensa "ni de lejos". Los culpables no son los combustibles fósiles, sinó quienes los usamos. Repite el "se nos acaba el tiempo" que dijo Antonio Valero anteriormente.
- Necesidad de dejar de quemar combustibles dará lugar a riesgos geopolíticos: "Dile a China, Brasil, India o EEUU que dejen de...". Según el deben dejarse en el subsuelo [lo cual no encaja con sus escritos pro-fracking].
- Comentarios sobre la desinversión por parte del "smart money" en la energía fósil, con el ejemplo de los Rockefeller.

2) Tomás Sancho: El problema del agua. Expuso muy brevemente, debido a la falta de tiempo. Riesgos de contaminación de acuíferos por técnicas como el fracking. Cada vez ejercemos más exigencias sobre el agua, mientras que la población se ha multiplicado por 6, el uso de agua se ha multiplicado por 24, lo cual ha supuesto un desequilibrio en los ciclos hidrológicos.

Es necesario en el cambio de paradigma del S.XX al S. XXI cambiar la concepción del agua, al ser un bien vulnerable, cada vez más escaso debido a los desequilibrios del cambio climático, con crecientes sequías, inundaciones, contaminación masiva y sanidad y salubridad de los acuíferos.

En el sistema actual hay una desigualdad brutal en la distribución y acceso al agua potable: 1.000 millones de seres humanos sin acceso a esta, y 2.000 millones con problemas de escasez, lo que supone a parte de una emergencia, un fracaso de la solidaridad humana. Hay que asumir el nexo entre agua y energía, y ello con el nivel de vida, y ver lo mal repartido que esta y la necesidad de cambio mandatorio. Asumir la necesidad de cambios es una tarea de todos ¿Qué pensarán de nosotros dentro de 100 años?

3) Joaquín Proenza: Geólogo que habló de los "desafíos geológicos". Resaltó que los recursos geológicos no se pueden deslocalizar, y nadie quiere una mina al lado de casa, como ya habían comentado anteriormente. También repitió que los coches eléctricos son "depredadores" de minerales. También repitió los riesgos de que China siga con la intención de "crecer". Trajo un concepto interesante como la "criticidad", la estimación del riesgo de suministro de materias primas. Recalcó la dependencia de la UE en el suministro mineral de otros territorios (Brasil, Rusia, Sudáfrica). Como curiosidad, me dió la impresión de que el ponente usaba mucho la palabra "mercado", quien quiera entender...


TURNO DE PREGUNTAS Y COLOQUIO:

No hubo casi tiempo para este apartado, más que para un par de preguntas. Un economista intervino y dijo que el PIB ya no sirve más para medir la riqueza ni nada, y que además esta manipulado, a lo que Mariano Marzo respondió "El PIB contamina".

Otro espontáneo se jacto de Antonio Valero por considerar a La Tierra como un sistema cerrado o aislado en su libro, ante lo cual Marzo y Proenza se rieron y le dieron la razón, lo que me hizo querer puntualizar (sin éxito) algo al respecto. El "sistema Tierra" puede considerarse cerrado* (materia) o abierto (energía). Para entender la formación de petróleo y otros combustibles fósiles, o los ciclos biogeoquímicos, o la formación de yacimientos minerales, hay que entender que el tiempo necesario para la reposición no puede compararse con la escala de tiempo humano, como jocosamente parecen no entender o no admitir ciertos círculos de opinión.




*Nota: Puntualización respecto al "Sistema "Tierra".

Los sistemas termodinámicos pueden ser aislados, cerrados o abiertos.

- Sistema aislado: es aquél que no intercambia ni materia ni energía con los alrededores.
- Sistema cerrado: es aquél que intercambia energía (calor y trabajo) pero no materia con los alrededores (su masa permanece constante).
- Sistema abierto: es aquél que intercambia energía y materia con los alrededores.


Por lo tanto la tierra es un sistema prácticamente cerrado.










domingo, 9 de noviembre de 2014

El Colapso en los Precios del Petróleo y la Seguridad Energética en Europa

En esta entrada traduzco un post de Ugo Bardi, Profesor de Química Física de la Universidad de Florencia. El pasado miércoles 5 de Noviembre, realizó una charla en una audiencia en el parlamento Europeo, dentro de su "Comité de Industria, Investigación y Energía" con el siguiente título: "Tendencias en la producción de hidrocarburos fósiles en el mundo. El efecto de la disminución de los rendimientos energéticos".

A continuación reproduzco la entrada resumen de Ugo Bardi, en su Blog "Cassandra Legacy", cuyo nombre hace un guiño al personaje de la mitología griega que previó la caída de Troya y nadie le creyó:

El colapso en los precios del petróleo y la seguridad energética en Europa


Esta es una versión escrita de la charla breve en la audiencia en el parlamento de la Unión Europea sobre seguridad energética el día 5 de Noviembre de 2014 en Bruselas. No es una transcripción, sino una versión acortada que intenta mantener el sentido de lo que expuse. En la fotografía, podéis observar a los asistentes, y en la pantalla de TV, a un servidor tomando la instantánea.



Damas y caballeros, antes de todo, permítanme decir que es un placer y un honor dirigirme hoy a tan distinguida audiencia. Estoy aquí como miembro de la Universidad de Florencia y también como miembro del Club de Roma, pero me gustaría aclarar en este momento, que lo que voy a decirles son mis opiniones propias, no las del Club de Roma o las de mi Universidad.

Dicho esto, puntualizar que hasta ahora hemos estado discutiendo sobre la crisis del gas y la situación en Ucrania, pero tengo que alertar de que hay otra crisis en marcha – quizás mucho más preocupante – que tiene que ver con el petróleo crudo. Esta crisis se está generando por la rápida caída de los precios del petróleo durante las pasadas semanas. Tengo que decirles que los precios bajos en el petróleo NO son algo bueno por razones que intentaré explicar. En particular, precios bajos del crudo hace imposible a muchos productores de petróleo obtener beneficios de su actividad (es decir, rentabilizar su inversión) y puede generar grandes problemas para la economía mundial, justo como ya sucedió en 2008.

Si me permiten, comenzaré con un vistazo a las tendencias a largo plazo en los precios del petróleo. Aquí lo tienen, con datos obtenidos de la página de BP.

Gráfica 1



Estos datos llevan corregida la inflación. Pueden ver fuertes oscilaciones, pero también una tendencia evidente de crecimiento. Acerquémonos para ver lo últimos 10 años:

Gráfica 2


Estos datos no llevan corregida la inflación, pero la corrección no es grande en este rango de tiempo. Los precios están creciendo, pero se estabilizaron durante los últimos 4-5 años en algún punto alrededor de los 100 US$ por barril. Fijénse en la caída en el último mes más o menos. Transcribí estos datos hace cerca de una semana, hoy estamos incluso a precios más bajos, bien debajo de los 80 dólares por barril.

La pregunta es: ¿Qué genera estas tendencias? Obviamente, hay factores financieros de todo tipo que tienden a crear fluctuaciones. Pero, al final, lo que determina precios es la interacción entre la demanda y la oferta. Si los precios están demasiado altos, la gente no puede permitirse comprar; esto es lo que llamamos “destrucción de la demanda”. Si los precios están demasiado bajos, entonces es la oferta la que es destruida. Simplemente, los productores no pueden vender sus productos con pérdidas; al menos no por mucho tiempo. Por lo que hay un rango de precios que son posibles para el petróleo: demasiado altos, los clientes no pueden comprarlo, demasiado bajos, y las compañías no pueden venderlo. De hecho, si miran el histórico de precios, podrán observar que cuando los precios superaron los 120$ por barril  (valor actual del dólar) el resultado posterior era una recesión y un colapso de la economía.

En última instancia, es el coste de producción el que genera el límite del precio por debajo. Aquí, entramos en el núcleo del problema. Como pueden observar en el gráfico de precio anterior, hasta más o menos el año 2000, no hubo problema para que los productores consiguiesen beneficios vendiendo petróleo a un precio de alrededor de los 20 dólares por barril. Entonces “algo” cambió, que causó que los precios subiesen. Este “algo” tiene un nombre: el agotamiento.

El agotamiento no significa que se esté acabando el petróleo. Absolutamente no. Todavía hay mucho petróleo para extraer en el mundo. El agotamiento significa que gradualmente consumimos nuestros recursos y – como pueden imaginar – tendemos a extraer y producir en primer lugar los recursos menos caros. Entonces, mientras el agotamiento sigue adelante de forma gradual, nos quedan disponibles para extraer las fuentes más caras. Y, si la extracción cuesta más, entonces los precios de mercado deben incrementararse: como dije, nadie quiere vender con pérdidas. Y aquí tenemos el problema. Abajo, pueden ver el gráfico que muestra el coste de producción de petróleo para varias regiones del mundo. (De un artículo escrito por Hall & Murphy en “The Oil Drum”)

Gráfico 3


Por supuesto, estos datos deben de tomarse con precaución. Pero hay otros, similares, estimados, incluyendo un informe de 2012 de Goldman & Sachs, donde pueden leer que los desarrollos más recientes necesitan  un precio mínimo de 120$ por barril para que sea rentable. Aquí un fragmento del informe;




Por lo que pueden ver, con los precios presentes, un significativo 10% del petróleo producido actualmente se produce con pérdidas. Si los precios volviesen a los valores considerados “normales” hace solo 10 años, alrededor de los 40$ por barril, perderíamos la rentabilidad de más o menos la mitad de la producción actual de petróleo. La producción no colapsaría de la noche a la mañana: una buena fracción del coste de producción deriva de la inversión inicial en un pozo petrolífero. Por lo que, una vez desarrollado, sigue produciendo, incluso si los beneficios no vayan a cubrir la inversión inicial. Pero, a largo plazo, nadie querrá invertir en una empresa que tenga unos riesgos tan elevados de pérdidas.  Eventualmente, la producción debe bajar: Habrá todavía petróleo accesible teóricamente, pero no nos podremos permitir la extracción del mismo. Este es en esencia el concepto de agotamiento.

La típica objeción, en este punto, es sobre la tecnología. La gente dice, “Si, pero la tecnología bajará los costes de extracción y todo irá bien de nuevo”. Bien, me temo que esto no es así de sencillo. Hay límites para lo que la tecnología es capaz de conseguir. Dejen que les enseñe algo:




El objeto que ven en la parte de arriba de la imagen es un fragmento de lutita (o shale). Es el tipo de roca del que se puede extraer el petróleo de shale y el gas de shale. Pero, como pueden imaginar, no es algo fácil de hacer. Puedes bombear petróleo a partir de lutita; el petróleo está ahí, pero está encerrado en la roca. Para extraerlo, debes romper la roca en pequeños fragmentos; fracturarla (que es de donde viene el nombre de “fracking”). Pueden ver a la derecha una imagen del tipo de equipamiento necesario. Puedes estar seguro de que no sale barato. Y esto no es todo: una vez  empiezas a fracturar, tienes que seguir fracturando. La tasa de decline de un pozo de fracking es muy rápida; estamos hablando de una pérdida de alrededor al 80% en 3 años. Y esto es caro también. Tenga en cuenta, por cierto, que estamos hablando del coste de producción. El precio de mercado es otro asunto, y es perfectamente posible para la industria tener que producir con pérdidas, si estuviesen entusiasmados con la idea de invertir en estas nuevas fuentes. Esto es justo lo que está sucediendo con el gas de shale en los EEUU; demasiado entusiasmo por parte de los inversores ha creado un problema de sobreproducción y los precios están demasiado bajos para cubrir los costes de la extracción.

Entonces, la producción de este tipo de recursos, el llamado “nuevo petróleo” es una tarea compleja y cara. Seguramente la tecnología puede ayudar a reducir los costes, pero piensa en esto: ¿Cómo puede reducir la energía necesaria para romper una roca y convertirla en polvo? ¿Va a golpearla con un smartphone? ¿Va a compartir una foto en Facebook con ella? ¿Va a introducirla en una impresora 3D? El problema es que romper y moler una roca requiere energía y esta energía ha de venir de alguna parte.

Eventualmente, el punto fundamental es que usted tiene un balance entre la energía empleada y la energía que extrae. Extraer petróleo requiere energía, podemos decir que requiere energía producir energía. El ratio entre las dos energías es la “Energia neta extraida” de todo el sistema, también conocida como Tasa de Retorno Energético (TRE). Por supuesto, usted quiere que este retorno sea lo más elevado posible, pero cuando usted trata con recursos no renovables, como el petróleo, la energía neta  que retorna desciende con el tiempo debido al agotamiento. Deje que le enseñe unos datos:





Como puede ver, la energía neta retornada para el petróleo crudo (arriba a la izquierda) declinó su TRE desde los 100 hasta los 10 aproximadamente  en más o menos 100 años (el valor de 100 posiblemente esté algo sobrevalorado, pero la tendencia sigue siendo correcta).  Y con energías netas menores, obtienes cada vez menos energía útil de un pozo petrolífero; como pueden observar en la imagen, en la parte baja a la izquierda. La situación es especialmente complicada para el llamado “nuevo petróleo”, petróleo de shale, biocombustibles, arenas bituminosas, y otros.  Era de esperar: este tipo de petróleos (o combustible líquido) son los más caros y están siendo extraídos por que nos estamos quedando sin los tipos más baratos.  Entonces, no es de extrañar que los precios deban aumentar si la producción tiene que continuar en los niveles a los que estamos acostumbrados. Entonces, cuando el mercado se de cuenta de que los precios están demasiado elevados para ser asequibles, tiene lugar el efecto contrario; los precios bajan para indicar a los productores que deben parar de producir un recurso que es demasiado caro.

Por lo que, tenemos un problema. Es un problema que aparece en forma de saltos repentinos en los precios; arriba y abajo, pero que gradualmente nos lleva a una situación en la cual no seremos capaces de producir tanto petróleo como solíamos hacer. Esto mismo es así para el gas, y pienso que la actual crisis en Europa, que es vista como principalmente política, en última instancia tiene sus orígenes en el agotamiento gradual de las reservas de gas. Todavía tenemos mucho gas para producir, pero se esta convirtiendo en un recurso cada vez más caro. La misma situación sucede para el carbón, aunque hasta la fecha no hemos visto grandes problemas – para el carbón los problemas vienen más de las emisiones de CO2 y el cambio climático; y este es un problema todavía más importante que el agotamiento. El carbón se puede considerar (quizás) como abundante (o por lo menos más abundante que otros recursos fósiles) pero no es una solución a ningún problema.

Al final, tenemos problemas que no pueden ser “resueltos” intentando continuar produciendo recursos no renovables que a largo plazo van a ser demasiado caros. Es un problema físico, y no puede ser resuelto con métodos políticos o finacieros. La única posibilidad es cambiar hacía fuentes de energía que no vayan a sufrir agotamiento. Con esto me refiero a energías renovables.

Llegados a este punto, deberíamos discutir cual es la tasa de retorno energético de las renovables, y compararlas con la de los recursos fósiles. Esta es una historia compleja, y hay mucho trabajo por hacer en este sentido. Hay mucha incertidumbre en las estimaciones, pero pienso que se puede decir que las “nuevas renovables”, que son básicamente la fotovoltaica y la eólica, tienen retornos energéticos para la producción de energía eléctrica que son comparables a la de la producción de la misma energía a partir de petróleo y gas. Quizás las renovables todavía puedan igualar la tasa de retorno de los fósiles, pero, mientras que el retorno energético de las fósiles sigue declinando, el retorno de las renovables se incrementa gracias a la economía de escala y las mejoras tecnológicas. Por lo que vamos a llegar en algún momento a un punto de encuentro (quizás lo hayamos alcanzado ya) e, incluso en términos de precio de mercado, el coste de la energía eléctrica renovable es a día de hoy comparable al de la energía eléctrica obtenida a partir de combustibles fósiles.

El problema es que nuestra sociedad fue construida bajo la premisa de disponibilidad de combustibles fósiles baratos. No podemos simplemente cambiar a renovables como la fotovoltaica, la cual no puede producir combustibles líquidos para el transporte. Por lo que necesitamos una nueva infraestructura para acomodar las nuevas tecnologías, y eso será terriblemente caro de hacer. Tendremos que tratar de sacar lo mejor de nosotros, pero no podemos esperar una transición energética – la energiewende – indolora. Por otro parte, si no nos preparamos, será todavía peor.

Por volver al tema de la audiencia, estábamos hablando de la seguridad energética para Europa. Espero que les haya proporcionado algunos datos que muestren como en última instancia la seguridad está relacionada con el suministro, y que estamos teniendo problemas con el suministro de energía fósil en estos momentos. El problema puede solo incrementarse en el futuro debido al agotamiento gradual de los recursos fósiles. Por lo que necesitamos pensar en términos de suministros que no se vean afectados por este problema. Como consecuecuencia, es vital para la seguridad energética europea el  invertir en energía renovable. No debemos esperar milagros de las renovables, pero ellas serán de una inmensa ayuda en los difíciles tiempos venideros.

Hagamos un resumen de los puntos tratados en esta charla:

Tendencias en la producción de energía: Puntos para “llevar a casa”

      1-   Producir energía requiere energía
2-    El retorno energético de las energías fósiles esta declinando debido al agotamiento
3-    Precios elevados son necesarios si se quiere mantener la producción actual
4-    Precios elevados causan destrucción de la demanda y recesión
5-    Invertir en renovables es una prioridad crucial para el futuro de Europa.



Muchas gracias por su atención, si quieren más información pueden visitar mi página web “Resource Crisis”.