domingo, 26 de octubre de 2014

Una Bomba de Relojería. Hegemonías y Recursos

Una de las principales preocupaciones que motivó la puesta en marcha de este blog viene de los riesgos geopolíticos, como ya indiqué en entradas previas en este blog. Los juegos de poder, la definición de zonas de influencia, y el control y distribución de los recursos fósiles, que no son más que la sangre que bombea y mantiene en pie el decadente sistema económico imperante, esconden riesgos capaces de cambiar drástica y repentinamente el funcionamiento del mundo tal y como lo concebimos

Pese a que los medios de masas occidentales alternen fases de silencio informativo con otras de saturación, los acontecimientos geopolíticos y el juego de hegemonías no se detienen pese a que dejen de recibir la atención de los medios. Y es que el flujo informativo varía en función de donde se desee conducir la opinión y las preocupaciones del público, actualmente vemos que el Ébola a desplazado el foco lejos de otros temas de gran importancia, ya que su capacidad de generar miedo y alerta es bastante más rentable.



La bajada en los precios del petróleo desde finales de Julio, se puede explicar desde muchos puntos de vista, y probablemente cada uno de ellos tenga su parte de razón. Desde la perspectiva de ciertos países productores, como Rusia e Irán, puede verse como una agresión o intento de dumping por parte de otros productores, como Arabia Saudita o los EEUU, o también Libia, país ocupado por grandes multinacionales petroleras tras la intervención occidental en la guerra acontecida en este país norteafricano, que supuso el derrocamiento de un régimen que se tornó "incomodo" para ciertos intereses. Bajar el coste del petróleo puede tener efectos catastróficos sobre economías cuya sostenibilidad depende de sus exportaciones de combustibles fósiles, y si los precios se mantienen bajos durante demasiado tiempo, corren el riesgo de derrumbarse, y no poder autosostenerse ni poder mantener sus estructuras económicas y los servicios básicos de su Estado.

Declive en los precios del petróleo

De esto, se puede comprender la retórica y subida de tono por parte de países afectados por esta dinámica en los precios del crudo, como es el caso de Rusia. Podemos leer declaraciones muy duras por parte del presidente Vladimir Putin:

"Putin avisa de consecuencias nucleares si no se detiene el chantaje hacia Rusia"

"Putin  avisa del riesgo de un gran conflicto. Y dice que el dólar está perdiendo su estatus hegemónico"

El que el tono se esté elevando a estos niveles, no hace más que confirmar que muy probablemente estemos ya en la antesala de una escalada bélica o de un desarrollo muy diferente y acelerado de los acontecimientos, de nuevo la función exponencial hace su aparición. Esto probablemente cambiaría el funcionamiento de la economía globalizada, virando a un proteccionismo en consecuencia, y por tanto dará pie a una reorganización global, por las buenas o por las malas, escondiendo riesgos inconcebibles, que mejor no imaginar, por nuestra propia salud mental.

Obviamente, no podemos saber si la caída de precios de debe a esta estrategia de estrangulamiento contra ciertos productores, o si se debe, como indican muchas otras voces, a una contracción global en la demanda debido a una inminente recesión global,  o a un subidón final previo al pinchazo de la burbuja de fracking y otros petróleos no convencionales. Esta bajada de precios podría ser solo una trampa para atraer capital hacía esta burbuja antes de que se termine la "fiesta", no tenemos más que leer lo que escribe principal vocero patrio del fracking, Daniel Lacalle, para que esta posibilidad encaje  a la perfección dentro del complicado rompecabezas que tenemos ante nosotros.

Otra parte de la compleja e intrincada situación sería el silenciado y proscrito conflicto Ucraniano. Conforme se acerca en invierno, y las necesidades gasísticas aprietan, hemos visto a los EEUU retirarse de la escena de negociaciones, dejando el problema a tres bandas entre Rusia, la UE y Ucrania. Una vez agitado el avispero, y enfrentados los bloques en el viejo continente, el instigador se retira, y el problema sigue ahí, habiendo conseguido el objetivo de alejar un posible (o remoto) acercamiento entre la UE y Rusia en este baile de hegemonías, por tanto, conseguir una posición de fuerza para la negociación del TTIP.

Disputas sobre el gas a tres bandas: Ucrania-Rusia-UE

El ser poseedor y distribuidor de recursos naturales da una posición de poder relativa, que no total, y más cuando la economía del exportador depende de dar salida a estos recursos. Si se quiere evitar una salida dramática, como sería un conflicto bélico, estos actores están condenados a entenderse, lo cual parece complicado, después de la barbarie sucedida en Ucrania. Toca esperar y ver que cáliz toma este desaguisado, alimentado en el mismo corazón del viejo continente, en una zona fronteriza entre candidatos a formar grandes bloques en el nuevo mundo multipolar.

Lo que podemos afirmar, es que se está cociendo un guiso de lo más peligroso, con ingredientes interrelacionados cuyas consecuencias difícilmente podemos prever o anticipar. Este Mundo Revuelto, del que habla el gran Rafa Poch en un artículo excelente, está en fase de reorganización, de convulsiones y entropía, esconde grandes riesgos ante los cuales debemos mantenernos alerta, pese a que desgraciadamente, se escapen de nuestro control.

La información es poder, y más en tiempos de grandes cambios e incertidumbre. La toma de decisiones es algo menos compleja cuando disponemos de información suficientemente clara y "tamizada" que nos permita formarnos una opinión firme y propia, con un enfoque holístico, más que necesario ante esta intrincada actualidad.





2 comentarios:

  1. Confiemos en el cambio ( dando el máximo ejemplo posible ) sino observemos el círculo vicioso de la historia.

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    1. No solo confiemos, seamos el cambio ;) Pasito a pasito.

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