lunes, 12 de diciembre de 2016

Vuelta a la Encrucijada: El Miedo

Tras más de 7 meses desde la decisión de cerrar este blog, vuelvo a publicar en el, más con ánimo de usar esta humilde página web como un diario de abordo de mi vida y mis percepciones de lo que va sucediendo y de posibilidades para responder a los (muchos) retos, que como un púlpito desde el que pontificar mis miedos, desahogos e ilusiones. Más de medio año de grandes cambios y experiencias transformadoras a nivel personal; y al mismo tiempo, en este más de medio año, hemos visto como el sistema decrépito sigue en su huida hacia adelante. En esta huida cava más profunda su propia tumba, y crea unas inercias cada vez más peligrosas que nos ponen totalmente en una posición de incertidumbre en esferas tan dispares e interrelacionadas como el clima, los ecosistemas, la política y la economía.

En la esfera político-económica seguimos presenciando el auge del idiofascismo, con triunfos como el del Trump en los EE.UU o el Brexit. Ambos son una señal inequívoca de un cambio de fase en la tendencia de la globalización, y en como las élites económico-financieras (que no intelectuales)  hacen de su capa un sayo. Todo con un discurso simplista y ramplón que va en la línea del ecofascismo, como fase terminal lógica de la huída hacia adelante Patriarcado-Capitalismo-Ecofascismo.

Si en esta disrupción de la tendencia globalizadora podíamos esperar algo de "luz" (disminución de emisiones por vuelta al proteccionismo económico, derogación de tratados de libre comercio, etc...), parece que no la hay, al menos en el corto plazo. En lugar de esta vemos oscuridad, en cada puesto otorgado a dedo por el señor del tupé, colocando como Secretario de Estado al director ejecutivo de la multinacional petrolera EXXON, o ofreciendo un puesto de gran importancia en el gabinete económico del gobierno al presidente de Goldman Sachs. Los que creyeron que este multimillonario excéntrico era un "outsider" del establishment, y lo pusieron con su voto en la Casa Blanca deben de estar con el gesto algo torcido, si es que en algún momento llegan a ser conscientes del tocomocho que les han colado. Y no es que la Sra. Clinton fuese a ser algo mejor. En la línea del delirio trumpiano, vemos a un negacionista climático como elegido para capitanear la EPA (Agencia de Protección Ambiental de los EE.UU.).

En el plano climático no salimos del delirio, y más si vemos la situación respecto a la críosfera. Estamos viendo "a cámara lenta" y al detalle como se funden los plomos del sistema climático que hemos disfrutado, y cuyo canario en la mina son los polos, los primeros en mostrar los síntomas del desbarajuste. La superficie de hielo total del Polo Norte y la Antártida en retroceso a una velocidad de vértigo, marcando récords para esta época del año. Por "poner cara" a este panorama, unas gráficas del NSIDC (National Snow and Ice Data Centre, de la NASA) que hablan por si solas:



Superficie total del hielo marino
Media del hielo ártico
Media del hielo antártico

Entre todo este panorama caótico lo que percivo es que se ha roto la baraja, que los viejos dinosaurios, capitostes del patriarcado, intentan llevar a la población hacia la reacción y el miedo inconsciente. Como habitualmente, culpando a minorías, enfrentando a las personas y blandiendo falsas y engañosas soluciones con una perspectiva tan corta que asusta, con la única y triste intención de saquear lo que quede para, imagino, cerrarse en si mismos, "bunquerizarse" cuando la situación se escape de cualquier control posible, y esperar que el "altísimo" les salve (jo-jo-jo).

Probablemente, esta retahíla de noticias y datos hayan tenido algún efecto en tí ¿Eres consciente de lo que está pasando dentro de tí? ¿Qué sientes? ¿Es miedo?¿Ira?, ¿O es tristeza? A mi lo primero que me recorre el cuerpo es miedo, un miedo frio que tendería a congelarme y paralizarme. Pero hay algo más a lo que atender aquí. Ante esta baraja rota ¿Qué posibilidades tenemos?








Es momento de escuchar nuestros miedos, y usarlos para lo que realmente están, que es para darnos una valiosísima información que nos permita actuar. Cuando un animal salvaje huye frente a un peligro ¿No está empleando su miedo? El miedo es una fuerza evolutiva, que si está afilada permite a su poseedor perdurar, y si está atrofiada le condena a perecer.

Y es que usar tu miedo es algo revolucionario, y más en un sistema como el patriarcal, que lo que invita es a reprimir cualquier sentimiento ¿O no te das cuenta de como tendemos a reprimirlo? Yo lo he reprimido durante mucho, mucho tiempo. Hasta el punto de quedarme paralizado, inmóvil ante la magnitud de los acontecimientos. Lo he reprimido en el pasado con sustancias como el alcohol o la marihuana. Lo he silenciado a base de series y películas para huir a diario de una realidad espeluznante. Le he dado salida con "subidones" de adrenalina de diferentes fuentes, en los que mezclaba el miedo con la alegría para experimentar euforia. Usando el marco teórico de Max-Neef, cayendo en satisfactores parciales, incompletos e incluso contraproducentes para suplir las necesidades que como humano tenía.

En este miedo inconsciente y adictivo, me he visto a mi mismo hace solo 2 años, siendo menor de treinta, haciendo una vida de anciano descreído y resentido con un contexto desolador que invita a ello. Aislado en el sofá, devorando noticias desgarradoras que disparan una preocupación ascendente en la caída de un mundo-narrativa que no se sostiene, y centrífugando ese dolor sobre personas queridas y cercanas, sobre personas desconocidas y afines, o sobre cualquiera que se pusiera por delante.Y mientras tanto, seguir haciendo el mismo trabajo repetitivo y alienante, mismas rutinas, misma vida insatisfactoria, cayendo a plomo en una espiral de autodestrucción e aislamiento. Tal vez te reconozcas en esta historia, o tal vez no. Cada una recorre un camino particular en su consciencia del colapso de la gran complejidad que el ser humano ha construido. La pregunta sería, ¿Qué haces tú con tu miedo? ¿Lo utilizas o el te utiliza a ti?

Para responder a esta pregunta, sin caer en el autoengaño puedes simplemente observar como han ido pasando tus días desde que conoces lo que esta sucediendo. Los cambios que has hecho, los proyectos que has comenzado, las personas con las que te relacionas, tu propio camino de autoconocimiento y muchas otros detalles pondrán en evidencia si usas tu miedo o el te usa a tí.

Si, el panorama es desolador, duro y crudo. ¿Y? Estás viva, eres una persona consciente del momento en el que ha tocado vivir ¿Qué vas a hacer con ese conocimiento? ¿Y con esa preciosa casualidad que es la vida?

Yo te invito a asumir responsabilidad. Responsabilidad no es culpabilidad, cuidado. Y no hablo de una responsabilidad común, no. Me refiero a una responsabilidad radical. La responsabilidad no es otra cosa que la consciencia en acción, y una responsabilidad radical (de "raíz", etimológicamente proviene del latín radix -"raíz"-; o de "base", que afecta a la esencia o a los fundamentos, a lo más profundo), que nos empuja hacia el autoconocimiento, haciéndonos cargo no solo del miedo del que hemos tratado en este post, sino de otros sentimientos, reacciones, de nuestra comunicación, de nuestras sombras y luces... Todo forma parte del abanico de posibilidades con las que contamos por el mero hecho de ser humanos. Es momento de poner todas estas herramientas en marcha, ya sea para crear algo nuevo de las ruinas de lo viejo o para despedirnos con dignidad y la cabeza alta de esta existencia, defendiendo la belleza inherente a la vida y a nuestro hogar, La Tierra.


4 comentarios:

  1. Muy interesante, Mauri. No hace mucho escribía sobre el asunto en las dos últimas entradas del blog, cortitas, para compartir. Un fuerte abrazo. https://alejoetc.wordpress.com/

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    1. Gracias Alejo. Muy interesantes tus textos, ¡Gracias por traerlos! Un abrazo fuerte

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  2. El miedo mata la esperanza. Puede paralizar, o bien empujar a actuar, aunque no se tenga la certeza de que las acciones den los resultados esperados. Quizás es tiempo de ofrecer al mundo lo mejor de uno mismo, sin esperar nada a cambio.

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  3. El proceso civilizatorio, aún cuando las condiciones ambientales sean las idóneas, es algo que sobrepasa en mucho las más altas cualidades y capacidades humanas. Tanto el impulso inicial como su propio desarrollo podría decirse que es sobrehumano, siendo sin embargo el hombre quien lo inicia, lo desarrolla y lo hace colapsar. Creo que eso sobrehumano no es más que la belleza de los números, de las proporciones que generaron la creación y que está grabada en cada átomo de sus creaturas. Cuando un grupo de individuos se hace fiel a este ideal de belleza y actúa al unísono con ese principio, se crea un proceso imparable, muy rápido y exponencial. Un ejemplo lo tenemos en lo que consiguieron en pocas décadas un pequeño grupo de personas de unas tribus "salvajes" beduinas en el siglo VI.
    En el estado actual de las cosas, cuando nuestros ecosistemas están en las últimas, y ya ni el más titánico de nuestros esfuerzos conjuntos podría salvarnos de la catástrofe, todavía podemos confiar en que el hombre vuelva a ser fiel y se "someta" a ese ideal superior y eterno que tanto ha despreciado en los últimos siglos por creer que coartaba su libertad personal en pos de la satisfacción de sus deseos individuales.
    No tengo ninguna duda que la civilización que resurja de esas negras cenizas será la más luminosa que haya habido en la tierra. Solo hace falta que un pequeño grupo con gran influencia y capacidad creativa retorne a la primitiva humildad, a la inocencia, a la belleza y al amor, el resto se hará solo.

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